Dedico mi cambio de vida a mis hijos Máximo Andrés, a su futuro hermano o hermanita y a mi amada esposa Anita, Uds. son mi inspiración. Para que me vean como una imagen a seguir tanto como papá, esposo y deportista.
Ojalá que el cambio también lo vean los niños de la población la Quinta, paradero 10, Villa Alemana.
Desde hace unos 9 años que visito regularmente a mis suegros con mi esposa Anita y he visto como las vidas de muchos jóvenes se van torciendo, no desarrollando todo su potencial. La drogadicción, el alcohol y las tentaciones generalmente han sido más fuertes. Que se den cuenta a través de mi trabajo que NADA ES IMPOSIBLE, que lo que se propongan si colocan mucho trabajo y paciencia lo pueden conseguir.
Marcelo Peñailillo.


