TRIATLÓN OLIMPICO Viña 2010-01-11
Mi experiencia.
En mi segundo Triatlón en distancia Olímpica, algo más relajado antes del inicio, no así la semana previa debido a una contractura que sufrí arriba del talón de Aquiles de la pierna derecha 6 días antes y por estar en tratamiento por una sinusitis que no me hizo dudar de participar pero algún inconveniente estomacal me provocó el antibiótico que estoy tomando desde el viernes.
Una vez en la playa unos 10 minutos antes sentí mucho miedo al mirar las olas del mar, se veían más grandes de lo que me imaginaba, este año no hice ningún intento de ingresar los días previos a la carrera, la única vez que había intentado ingresar fue en febrero de 2009 en la playa las cruces, y no tenía recuerdos gratos, ya que por inexperiencia o por no saber qué hacer, el mar no me dejó entrar, me dio vueltas una y otra vez.
Pero en esta oportunidad hice mi primer ingreso previo a la carrera, que a parte del frío, tuvo su dificultad al pasar por bajo las olas, cosa que previamente había preparado con Rubén Arias (el coach), pero superable, ya que una vez estando dentro el nado se hace más llevadero, así que salí rápidamente, solo lo suficiente para acostumbrarme un poco al frio del mar.
Previo a empezar, lentes primero, gorro encima para prevenir la pérdida de estos y ya estábamos listos para comenzar en la agradable mañana.
Natación.
Comienza la cuenta, 10, 9, … 3, 2, 1, todos corriendo hacia el mar, parece de locos, mucha gente frente mío, no puedo zambullirme para no chocar con los que se taíman un poco y caminan esperando las olas, un poco de paciencia para hacer bien la entrada, una ola grande, me tiro hacia adelante, paso por abajo, me paro y quedé con el agua bajo la cintura, o sea casi no avanzaba nada, se abre un espacio entre la gente por delante de mí y me zambullí nuevamente para avanzar más, nueva ola y la paso por abajo, todo turbulento, pero salgo sin problemas, ya con el agua al pecho así que a nadar, nueva ola, así que me sumerjo y doy unas 4 brazadas y comenzó el nado en calma. Sacando la cabeza cada 3 o 4 brazadas, sin ver la boya, sólo los cerros de Valparaíso al fondo, tuve que seguir mucho rato viendo solo a otros competidores. Por más que intentaba ver la boya recién pude hacerlo cuando ya estábamos bastante cerca. El primer giro me lo tomé muy tranquilo para acostumbrarme y el segundo lo hice ya a ritmo moderado-fuerte, de a poco fui pasando a varios nadadores y realmente se sintió el efecto de las corrientes marinas que te mueven en otro sentido distinto de tu objetivo. Lo más difícil creo de toda la natación en el mar a parte de la entrada es identificar el punto de salida, ya que nadando en la dirección de las banderas, notaba que cada vez estaba más cerca de la playa, pero no en el sentido que nadaba o sea que la corriente me arrastraba hacia la orilla más al norte del punto de entrada.
Salí al fin del mar, le pasé el gorro y lentes a mi sobrino Diego, corri hacia el parque cerrado y estaba mi compañero José Astorquiza terminando de ponerse los zapatos de bici. El cambio no fue tan rápido como lo hice en Piedra Roja, porque el frío del mar te deja un poco más torpe para los movimientos finos, pero salí bien y entero.
Ciclismo.
Ya en la bici, el circuito lo puedo calificar como el peor de las 4 carreras anteriores, por lo estrecho de algunas vueltas y sobre todo por el mal estado del pavimento, que en algunas partes si no estabas atento fácilmente podrías terminar en el suelo con una rueda averiada.
No esperaba rendir mucho en la bici ya que desde diciembre que puedo sólo hacer 1 hora a la semana por una lesión en la parte baja de la cadera izquierda, sólo cuando hago bici, pero qué más da si son sólo 40km, a 7 minutos app. x vuelta. En la 5 perdí la cuenta y me ví obligado a calcular por el promedio de tiempo, que no debería bajarme antes de 63 minutos.
Trote.
Me bajé de la bici sin ninguna molestia, salí a correr a ritmo moderado-fuerte e inmediatamente comencé a sentir apretados los gemelos así que tuve que regular el ritmo inicial, casi al terminar el primer giro de 2.5 km aprox, ya más suelto comencé a ponerle ganas al trote, subí a 165 ppm, que pude mantener con mucho esfuerzo unos 4000 mts, en el tercer giro hice una baja de ritmo y tuve que parar a cambiarme el cintillo del CHIP de pierna que me estaba haciendo una herida y ya no aguantaba más el dolor. El remate final de 3000 mts. Aprox lo hice a todo lo que me dio mi cuerpo, pensando siempre que si venía alguna molestia en la zona de la contractura iba a bajar, pero gracias a dios nada me molestó, uno poco los cuádriceps cuando faltaban 2000 mts, me relajé unos 100 mts. Y seguí poniéndole con todo, pasé a muchos corredores, definitivamente mi mejor disciplina en el TRI es el trote. Llegué al arco rojo y ¿Dónde está la meta?, sigue, sigue, me gritaban, claro, había que dar un poco más, terminé al final con mi mejor tiempo en 10k 44 minutos, por debajo de lo que había hecho en septiembre de 2009 (46:57).
Conclusión final.
La Natación, lo más extremo que he vivido, la entrada al mar con mucha dificultad y la orientación hay que fijar puntos de referencia externos una vez visto el objetivo. La salida del mar, hay que hablar con un experto antes para aprender a corregir la dirección en el momento en que uno está nadando y no ir a salir muy lejos del objetivo, porque el nado se hace más difícil en la medida que uno se acerca a la orilla.
El Ciclismo, regulando la cadencia (Revoluciones del pedaleo), mantuve un ritmo no muy bueno pero parejo, manteniendo lo más cercano a 90 rpm, regulando cambios y manteniendo el foco en la ruta para evitar accidentes.
En el trote, salí suave después de la bici hasta acostumbrarse y pude dar todo lo que tenía bajando mi marca en 10k a 44 min.
Mis agradecimientos a mi Super Tío Raúl Ponce, mi sobrino Diego Noé, mi amigo Felipe Arqueros a la mi compañera Paula Salazar que me gritaba en todas las vueltas, a mi Profe, Rubén Arias, etc., etc.
Dedico este relato a mi hijo Máximo, en ti hijo, veo la luz, la meta, quiero que sepas que en tu vida podrás hacer lo que quieras si eres constante. Te amo hijo.
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